• 3 octubre, 2017

En el último tiempo la institucionalidad sector marítimo – portuario ha suscitado atención desde distintos sectores, confirmando la transversalidad y preocupación de los distintos actores involucrados. Destacable ha sido el aporte a la discusión pública con propuestas y énfasis, de parlamentarios, alcaldes, agrupaciones de trabajadores, entidades gremiales, y por supuesto, del Gobierno.

Todas las propuestas señalan que es necesaria una mayor coordinación y efectividad en el accionar del Estado, reconociendo que la institucionalidad del sector, a pesar del esfuerzo, no ha logrado poner en marcha la agenda de modernización, desde un punto de vista social y de eficiencia. Asimismo, hay concordancia que es clave la integralidad del proceso logístico.

Esta falta de coordinación y respuestas se evidencia en la caída de Chile en los rankings internacionales de desempeño logístico. Así, en el caso del Logistics Performance Index (LPI) del Banco Mundial, nuestro país ha descendido gradualmente del percentil 79 en 2007 hasta el percentil 72 en 2016, lo que contrasta con el avance de otros países, como Panamá, que ha incrementado su desempeño desde el percentil 64 al 75 en el mismo periodo de tiempo.

Frente a este hecho es necesario adoptar una visión que considere al proceso logístico desde su integralidad y que las acciones de modernización se evalúen a partir del beneficio neto que generan en los usuarios. Hasta ahora el déficit no es conceptual ya que la agenda del Programa de Desarrollo Logístico del Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones (MTT) considera siete dimensiones que abarcan la globalidad del sector, pero existe una carencia de ejecución. Es decir, aun teniendo un enfoque conceptual sistémico, éste no se expresa en la práctica debido a la debilidad en la coordinación institucional.

Es por ello que la postura de CAMPORT apunta a fortalecer las capacidades efectivas de coordinación de MTT canalizando los esfuerzos en el fortalecimiento de la Comisión Nacional de Logística, (CONALOG) presidida por el ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, con la vicepresidencia en el ministerio de Economía, dotándola de nuevas atribuciones e incorporando a los ministerios de Defensa, Vivienda y Urbanismo, Trabajo y Previsión Social. Ampliar sus integrantes permite que los responsables de las áreas que configuran el núcleo central del sistema logístico acuerden las prioridades que regirán al sector, con arreglo a las dinámicas de cada ámbito.

Asimismo, integrar al Ministerio de Economía consolida su contribución al sector, aportando la visión de la competitividad y la búsqueda de la acción eficiente de los mercados. Este compromiso lo inició al liderar la Agenda de Productividad, Innovación y Crecimiento, y posteriormente al participar de la Comisión de Puertos y su Logística 2030 a través del Consejo Nacional de la Innovación para el Desarrollo (CNID). A su vez, refuerza la visión de que la logística está al servicio de la economía nacional y del usuario, que recurre a sus redes para movilizar sus productos.

Sumado a lo anterior, la propuesta de CAMPORT considera entregar a CONALOG el rol de canalizar la construcción de una agenda de modernización de la industria, así como también la determinación de indicadores de avance y la obligación de informar sus resultados a través de cuentas públicas.

De este modo, debiera ser responsable de actualizar, cada 4 años, el Plan Nacional de Desarrollo Portuario considerando a los puertos privados, los aumentos de productividad por la gestión de la infraestructura, las conexiones viales y el uso del FFCC, rindiendo cuenta anual a la Presidencia y en forma pública de los avances e implementación del Plan.

A su vez, para vincular el desarrollo estratégico con la capacidad territorial, la CONALOG debe resolver las reservas de los espacios costeros para uso portuario con sus aguas abrigadas y las áreas de apoyo o hinterland colindantes necesarias y lograr los consensos, apoyos y resoluciones necesarias para reservar este uso.

Por otra parte, hay que tener presente que el decreto N° 298 de 2011 que crea la CONALOG, dispone de un Consejo Consultivo con representantes del sector privado a fin de apoyar e incentivar la labor del comité, manteniéndose la necesaria y estratégica coordinación público-privada del sector, considerando la cantidad de actores involucrados.

Respecto del planteamiento de creación de una Subsecretaría de Puertos, si bien coincide con CAMPORT en  la necesidad de fortalecer las capacidades de MTT, vuelve a radicar la responsabilidad de la cadena logística en un solo organismo, esta vez de rango inferior, suponiendo que la sola creación de una nueva instancia institucional basta para mejorar el desempeño de un sector.

CAMPORT considera que tal respuesta genera una mayor fragmentación de las atribuciones sectoriales, al agregar, finalmente, una instancia más a un sector que adolece de una falta de coordinación efectiva.

En concreto, CAMPORT plantea que es fundamental avanzar hacia una institucionalidad flexible, dinámica y horizontal, que permita la integración de las cadenas logísticas a nivel regionales y canalizar en una instancia única los problemas del sector a través de los ministros sectoriales responsables, evitando, de esta forma, rigidizar verticalmente el sistema marítimo portuario.