La actual dinámica de relaciones laborales en los puertos es perjudicial para la modernización del sector. En general, las relaciones laborales se han caracterizado por altos niveles de conflictividad, dificultando en ocasiones la entrega de servicios de calidad a los usuarios del sistema (Ver “Boletín Marítimo y Logístico”, División de Recursos Naturales e Infraestructura, CEPAL, febrero de 2014.)

Este hecho afecta la confiabilidad que debe tener la conectividad del país con el resto del mundo y la imagen de Chile como exportador eficiente, con costos competitivos para las actividades de exportación y para los consumidores finales.

Este ambiente de conflictividad involucra no sólo los trabajadores y las empresas del sector, sino también a los gobiernos. Parte de las demandas de los trabajadores han sido dirigidas contra el Estado, en busca de mitigaciones, de correcciones de situaciones de “incerteza jurídica” en el régimen laboral portuario y de otras aspiraciones que van más allá del ámbito de responsabilidad de la empresa. Por esta razón, la opción de los gobiernos de limitarse a un rol de mediación ha sido poco efectiva.

Las causas de esta situación son múltiples, pero la ausencia de una visión común en la sociedad y de un entorno de colaboración entre los principales actores, así como los cambios que ha experimentado la sociedad chilena en el último tiempo, han permitido que el marco institucional que regula los asuntos laborales haya sido sobrepasado. Revertir esta situación es uno de los desafíos más relevantes para lograr un nuevo impulso de modernización del sector marítimo y portuario.

Para enfrentar ese desafío hay que considerar, entre otras, las características en que se desenvuelve el trabajo portuario. Producto de los avances tecnológicos y las inversiones en equipamiento hacen que los trabajadores portuarios sean mayoritariamente técnicos especializados. Así los trabajadores portuarios tienen un ingreso 50% superior al de técnicos afines y más de un 100%[1] superior que el de trabajadores sin calificación en comunas de importante actividad portuaria (Arica, Coquimbo, Valparaíso, San Antonio, Coronel y Talcahuano).

Por otra parte la práctica de la “nombrada” es incongruente con régimen profesional moderno, además de ser contraria al derecho del empleador de seleccionar a sus trabajadores y organizar las faenas. Esta práctica dificulta establecer competencias laborales avanzadas y contrasta con las recomendaciones sobre seguridad.

Debido a la diversidad de puertos, dado por la estacionalidad y tipos de cargas que transfieren, el sector requiere de modelos de organización del trabajo portuario flexibles. Un tercio de los puertos que hacen comercio exterior pasan la mitad del tiempo sin hacer transferencia de carga. Esto es especialmente relevante en los puertos medianos y pequeños.

A su vez, existen puertos con una marcada estacionalidad, especialmente por la exportación de los perecibles. Si se analiza el total exportaciones de perecibles se aprecia que el 50% del total exportado es entre febrero a mayo. Así en esos meses se transfieren tres veces más carga que en los de baja actividad.

Estacionalidad de las exportaciones de perecibles (porcentaje del total de exportaciones anuales)

6

 

 

 

 

 

 

 

Fuente: Elaboración propia.

En estas condiciones, para cerrar la brecha en el ámbito laboral se requiere promover una agenda que permita renovar las relaciones laborales de modo de lograr los aumentos de productividad que la modernización del sector requiere, satisfacer las aspiraciones de los trabajadores de alcanzar mejores beneficios y lograr la necesaria legitimidad social.

Propuestas

  1. Mejorar los estándares de seguridad, a través:
    • Actualizar el Reglamento de Seguridad para el trabajo portuario.
    • Desarrollar programas que apoyen las mejores prácticas en seguridad y difundir prácticas internacionales exitosas en seguridad y salud ocupacional.
    • Aplicar prácticas laborales para el sector que incluyan políticas de selección, capacitación y autocuidado, incluyendo las políticas de control de alcohol y drogas.
    • Promover un APL (Acuerdo de Producción Limpia) para alcanzar, en un plazo acotado, estándares de nivel internacional en materia de seguridad.
    • Instar al restablecimiento del Departamento de Puertos en la Dirección del Trabajo.
    • Crear un registro de estadísticas y antecedentes de accidentes laborales y enfermedades profesionales.
  1. Fomentar la selección y promoción en base a la capacitación y certificación.
    • Desarrollar un marco de cualificación de los trabajadores, y revisar los planes formativos por niveles de complejidad del trabajo.
    • Extender el uso de la certificación entre los trabajadores portuarios de modo de alcanzar a un 25% de los trabajadores. En particular, profesionalizar a los supervisores, en colaboración con un Centro de Formación Técnica de cobertura nacional, de modo que sean agentes relevantes de cambio en la relación laboral.
  1. Establecer un nuevo estilo y clima en las relaciones laborales del sector:
    • Mejorar las condiciones de diálogo entre trabajadores, gobierno y empresas. Para que sea fructífero debe apoyarse en un diagnóstico completo y compartido de las prácticas laborales que existen y de las condiciones del trabajo portuario, así como desarrollar campañas de difusión para visibilizar la realidad del trabajo portuario en el país.
    • Canalizar en instancias técnicas las aspiraciones planteadas por los trabajadores en materias que están claramente fuera del alcance de las empresas. Es de suma importancia en un sector de tarifas reguladas por contratos rígidos.
    • Velar por entornos laborales sanos mediante el establecimiento de relaciones fructíferas entre los ejecutivos y los trabajadores, adecuadas normas internas referidas al personal, códigos de trato y cuidando la calidad de las instalaciones. Esta nueva relación requiere seguir fomentando la incorporación de la mujer al trabajo portuario, tal como lo han hecho los demás sectores productivos.
[1] Fuentes: Estimaciones hechas por Cámara Marítima y portuaria con datos de Encuesta CASEN e información propia. Valores a enero 2015. NOTA: Basado en jornada mensual de 24 turnos e incorporando las deducciones equivalentes de feriados anual.