Cámara Marítima y Portuaria de Chile A.G. 

La Cámara Marítima y Portuaria de Chile es una asociación empresarial, de afiliación voluntaria, creada en 1944 a partir de un comité especializado en el rubro marítimo, naviero y portuario que existía en la Cámara de Comercio de Valparaíso -hoy Cámara Regional de Comercio de Valparaíso- desde su fundación en agosto de 1858.

El objeto de su fundación es amplio, pero claro pues se busca “El estudio, difusión y defensa de cuanto interese y afecte al comercio marítimo y portuario del país, tanto en su aspecto nacional como internacional”.

Tal amplitud y flexibilidad permite reunir a socios con distintos intereses. Lo dicho se ve reflejado en sus Estatutos, los cuales establecen que el Directorio debe estar constituido por representantes de las empresas navieras nacionales, de las extranjeras, de los agentes de naves, de las empresas carboníferas y de las salitreras. Aquello tiene como principal consecuencia que la Cámara vele por el interés común de sus asociados y no por intereses particulares, por legítimos que sean. Tal espíritu se ha mantenido incólume desde 1944 hasta la actualidad, a pesar de que la industria, los integrantes de la Cámara y los Estatutos han cambiado.

La actitud reseñada sin duda prestigia a la CAMPORT, permitiéndole que hoy sea calificada como el principal ente técnico del sector empresarial privado en materias marítimas y portuarias, siendo oída y respetada por instituciones públicas, organizaciones sociales y empresariales, en todos los asuntos relacionados con la actividad.

En el camino recorrido por la Cámara se destacan algunos hitos relevantes:

• En 1949 modificó su nombre a Cámara Marítima de Chile, ya que en la época el término “portuario” se asociaba con trabajadores de las empresas fiscales o estatales no asociadas a la Cámara Marítima.

• Desde su inicio asumió la representación de los empleadores en las negociaciones colectivas a lo largo de todo el litoral con los cerca de 16.000 estibadores, empleados de bahía, marineros auxiliares de bahía, embaladores, empleados de compañías navieras en Aduana y otros sindicatos de trabajadores sindicados en ese entonces como “marítimos”, a quienes la posesión de una “matrícula” que los habilitaba para trabajar, entregaba un alto poder de negociación. A su vez, asumió las funciones que cada empleador no podía llevar a cabo individualmente en un modelo donde el 100% de los trabajadores eran eventuales. Algunas de ellas eran: asistencia social, pagos de feriados, bonos, beneficios, becas escolares, capacitación y entrega de equipos de seguridad, entre otras. Especial relevancia y reconocimiento alcanzó el área de Higiene y Seguridad que llegó a contar con expertos en cada puerto, siendo pioneros en el resguardo de este ámbito, mientras en varias industrias del país el concepto de “seguridad” aún no se conocía. Todas estas actividades llevaron a la Cámara a tener cerca de 250 empleados a lo largo del país.

• A fines de la década de los 50’ la CAMPORT desempeñó un rol importante impulsando la creación en 1960 de la Empresa Portuaria de Chile, EMPORCHI, quedando bajo un solo responsable las instalaciones portuarias estatales y fiscales, que tenían administración separada y descoordinada. EMPORCHI jugó un rol destacado en la modernización de los puertos chilenos.

• En 1968 organizó el primer Seminario de Transporte Marítimo que se realizó en Chile, con participación de expositores extranjeros, autoridades, académicos y público en general. Entre las conclusiones se vislumbró la necesidad de prepararse para la llegada a Chile de los contenedores, rechazados en ese entonces por los trabajadores de EE.UU.

• A fines de la década de los 80, tuvo una gravitante participación en el campo legislativo que fructificó en las leyes N° 18.032 y N° 18.042 que, respectivamente, pusieron fin a la centralización del poder laboral de los sindicatos portuarios y al monopolio operativo que tenía el Estado a través de la EMPORCHI. La aplicación de ambas leyes significó beneficios equivalentes a que nuestro comercio exterior se hubiera acercado 4.300 millas a los mercados consumidores y proveedores. Significó también el término de la participación directa de la Asociación en el área de las relaciones laborales y en todas las tareas que de ellas se derivaban. En el proceso se tuvo especial cuidado que en momento alguno quedara descuidada la seguridad de los trabajadores.

• En 1995 reformó sus Estatutos y volvió a denominarse Cámara Marítima y Portuaria de Chile A.G.

• Igualmente, a mediados de la década de los 90 tuvo un rol relevante en la aprobación de la Ley N° 19.542, de 1997, que generó una segunda reforma portuaria al permitir la concesión a privados de frentes de atraque en los puertos estatales. Como consecuencia de ello, los rendimientos de transferencia de carga alcanzaron niveles destacados a internacionalmente, mientras los costos portuarios comenzaron a mostrar una alta eficiencia.

Hoy, a 70 años de la creación del gremio, postulamos que el país necesita imperiosamente una política global de transporte, logística e infraestructura, en la cual la cooperación público privada debe ser uno de los pilares relevantes.