El sector marítimo y portuario cumple una función estratégica nacional al transferir más del 90% del comercio exterior, junto con mantener la conectividad de las actividades económicas locales con los mercados del resto del mundo, desempeñando un rol fundamental para el crecimiento económico del país. En los próximos años este sector enfrentará significativas necesidades de inversión y requerirá adaptarse a los profundos cambios en la tecnología de la industria naviera y a los nuevos estándares en
la relación entre las empresas y la sociedad.

Para alcanzar estas metas es necesario que los diversos actores articulen una visión en torno a la importancia estratégica de esta actividad, reconociendo los cambios experimentados por nuestra sociedad. Aquella es una condición primordial para lograr establecer un nuevo impulso en el desarrollo del sector.

La Cámara Marítima y Portuaria de Chile y sus socios está trabajando para aportar significativamente en este esfuerzo país, identificando las principales brechas que enfrentamos y las mejores estrategias para abordarlas. En nuestro análisis hemos identificado cinco desafíos:

Primero, mejorar la eficiencia en el transporte de carga, que es uno de los componentes más relevantes para el desempeño de la cadena logística. Para lograrlo se debe revisar la regulación, el funcionamiento de los mercados, el incentivo al ferrocarril, el cabotaje y el transbordo marítimo de carga nacional de comercio exterior.

Segundo, modernizar las plataformas digitales que hacen más eficiente el proceso de comercio exterior. El movimiento de carga tiene asociado un conjunto de documentos que pasan por los organismos públicos fiscalizadores, los operadores de la cadena logística y los usuarios. La posibilidad de agilizar tales documentos, disminuir la digitación de información y simplificar la distribución de información electrónica ha fomentado el desarrollo de plataformas digitales que disminuyen o eliminan el manejo físico de la documentación, junto con facilitar un intercambio expedito de información entre los agentes. A su vez, tales desarrollos permiten rastrear el proceso y con ello detectar el desempeño de
cada organismo participante.

Tercero, abordar más integralmente la necesidad de aumentar la capacidad portuaria, a través de aumentos de productividad y de inversiones en infraestructura. Es indispensable que la capacidad de los puertos aumente acorde al crecimiento de la demanda, para lo cual se deben combinar los proyectos de aumentos de productividad; las inversiones en la infraestructura de conectividad; la expansión de los terminales existentes y la construcción de nuevos puertos.

Cuarto, debemos generar dinámicas laborales constructivas, dejando atrás el período en que las relaciones laborales se caracterizaron por altos niveles de conflictividad. Para lograrlo es necesario abordar una agenda amplia que mejore la seguridad en el trabajo portuario, la capacitación y certificación de competencias de los trabajadores, así como establecer un nuevo estilo y clima en las relaciones laborales en las empresas del sector.

Quinto, lograr un beneficio compartido entre la comunidad y el puerto. Existen 25 puertos que realizan comercio exterior y que están emplazados en municipios con centros urbanos. La presencia de los puertos en estas localidades genera beneficios y costos, los que se deben administrar adecuadamente para aprovechar mejor los primeros y aminorar los segundos.

Para enfrentar los desafíos descritos es indispensable contar con un buen entorno institucional, que incluye el marco regulatorio, las normas y el funcionamiento de los mercados. En este ámbito debemos trabajar como país para tener una política nacional de desarrollo portuario; perfeccionar la competencia de los mercados, modernizar el funcionamiento de los organismos públicos que participan del comercio exterior y fomentar la colaboración público – privada.

Finalmente, el desarrollo de la actividad marítima y portuaria debe ir acompañado de una estrecha relación con la sociedad, de modo que ésta reciba y aprecie los aportes que hace el sector a su calidad de vida. Esta es la base para fortalecer la vocación marítima del país.

Jorge Marshall R.

Presidente de la Cámara Marítima y Portuaria de Chile A.G.